Columnas

La nueva temporada de huracanes y los trastornos mentales

Por Jorge Almodóvar Capielo*

Para EL REGIONAL

     Los problemas de salud mental han aumentado de manera preocupante en Puerto Rico, debido a que los residentes continúan lidiando con muchas pérdidas y por los servicios esenciales paralizados, siete meses después de que su hogar fuera devastado por el huracán María.

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     En 2017, 253 puertorriqueños se suicidaron, veinte de estos solamente en el mes de diciembre , tres meses después de que la tormenta tocara tierra y la tasa de suicidios continúa en aumento.

     Antes del azote del huracán, ya los puertorriqueños luchaban contra los crecientes problemas de salud mental, causado por una recesión económica de más de una década que dejó a muchas familias desempleadas y divididas debido a que las personas se mudaban. El golpe de María y la devastación que dejó atrás solo aumentaron la angustia y muchos todavía carecen de los recursos que necesitan para reanudar sus vidas.

    Los profesionales de la salud mental reciben decenas de llamadas diarias de personas que desean hablar sobre sus pérdidas, situaciones económicas o salidas familiares para los Estados Unidos. Muchos acuden a consultas con claros indicadores de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas provocados por los recuerdos de la tormenta y las secuelas que aún hoy sufren. Luego de siete meses después de que María azotó nuestro país, se observa un creciente aumento en el trastorno de estrés postraumático y la depresión, además de los pensamientos de autolesión.

     Los problemas de salud mental pueden surgir durante los cortes de energía debido al estrés de estar separados de todo; desde alimentos hasta transporte y dispositivos que salvan vidas. Además, los cortes de energía significan que las personas no pueden comunicarse con los demás, lo que puede causar sentimientos de aislamiento. Vivir en la oscuridad provoca a muchos, miedo y ansiedad.

   Las preocupaciones de los profesionales de la salud están aumentando a medida que se acerca el inicio de la temporada de huracanes el 1 de junio. Cuando comienza a llover, muchas personas tienen episodios de ansiedad porque piensan que su casa se va a inundar. Tienen palpitaciones del corazón, sudoración, pensamientos catastróficos. Piensan “Me ahogaré, voy a morir, voy a perderlo todo “.

     Si usted o alguien cercano se identifica con uno o varios de los indicadores de alteración emocional descritos en este artículo, es necesario que busque ayuda profesional de inmediato con profesionales de la conducta humana: Trabajadores Sociales Clínicos, Psicólogos, Consejeros, entre otros.

*MSW, TAC

Trabajador Social Clínico y

Consejero Terapéutico en Adicciones

jalmodovarpr@gmail.com

(787) 324-1376

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