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El sur: el hogar ideal para Las abejas

  Aunque para muchos son simples insectos voladores a los que hay que ahuyentar porque “pican”, las abejas son seres sumamente especiales, tanto, que pueden ser la clave para la salvación de la humanidad.

  Jaime Soto Flores, agrónomo retirado, lleva una vida estudiando el peculiar universo de la sociedad que forman estos seres, eliminando preconcepciones sobre ellas y sobretodo, ayudando a su existencia porque benefician a la humanidad no solo con su producción de miel, son también las polinizadoras más importantes de la naturaleza. En otras palabras, sin abejas no hay flores, ni cultivos, ni alimento para nosotros, los humanos.

  Desde una casona de más de cien años de antigüedad, en el siempre histórico barrio de Aguirre en Salinas, nos recibió para compartir con el Regional lo que es su afición y orgullo, mediante el sostenimiento de poblaciones de abejas que habitan en colmenas que ha preparado y con las que educa a otras personas interesadas en aprender acerca de la apicultura. Educa no solo sobre lo que es la producción de miel sino en las áreas en las que aporta la abeja, es decir, cómo obtener polen, cómo producir jalea real y cómo producir reinas, fundamentales para mantener las poblaciones de abejas saludables.

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  El agrónomo cayeyano recalcó que la razón más importante para establecer colmenas en un sitio caluroso y seco como Aguirre es precisamente que ese es el ambiente ideal para las abejas. Los ambientes húmedos no les convienen.

  En sus cómodas galeras, las colmenas se toman su tiempo en criarse, desarrollarse y producir panal y miel. Sus viajes alrededor pueden cubrir entre 6 a 7 millas de distancia en busca de flores para polinizar. Su influencia es tan alta que ya se estima que dos de cada tres alimentos que cultivamos dependen de la presencia de las abejas.

  Las abejas que habitan nuestra región son las del tipo “africanizadas”, que aunque tienen una fama de ser agresivas, no lo son, simplemente suelen responder a actos de agresión o molestia en su contra. Esta especie llegó a Puerto Rico procedente de América del Sur hace algunas décadas y se mezcló con otras especies existentes aquí que eran consideradas más mansas pero también más susceptibles.

  De hecho, la especie de entonces estaba bajo amenaza por la presencia de un tipo de garrapata que solo afecta a estos insectos y disminuyó ampliamente la población en la isla. La llegada de la abeja africanizada en los noventa produjo una especie resistente a esta garrapata por lo que las poblaciones de abejas pudieron crecer aunque hoy están bajo el efecto de otros factores como la reducción de zonas verdes o de cultivo, el ataque de humanos con insecticidas o incluso los cambios climáticos. Pese a ello, destacó el agrónomo que en los últimos cuatro a cinco años, la población de abejas en el país ha ido en aumento.

  De ahí que para el experto cayeyano es fundamental educar a más y más personas acerca de la necesidad de tratar bien a las abejas y respetar su espacio.

  Según mostró, en una galera con varios cuadros, las abejas pueden producir unas 40 libras de panal y miel en las partes altas mientras cuidan de sus crías en la parte baja. De hecho, recalcó que en su caso, consigue producciones de hasta 70 libras por colmena, lo que toma varias semanas. En momentos mejores en la población de abejas, llegó a conseguir hasta 125 libras por colmena.

  La inteligencia de las abejas no solo se ve reflejada en la forma de comunicarse entre ellas, también se reconoce en aspectos como la selección de las flores que tocan. No suelen mezclar tipos de flores y acumulan el polen de un solo tipo de flor, la primera que toquen en sus recorridos y eso permite que no desaparezcan especies de plantas frutales y se creen otras continuamente.

  Uno de los aspectos más costosos en la producción de miel es para los apicultores y está en la adquisición de las cajas y sus cuadros donde las abejas se acomodan con facilidad, pero las mismas en ocasiones pueden preferir  mudarse a árboles o lugares como los vacíos entre paredes de casas de madera. Las cajas se pueden adquirir en Puerto Rico pero mandarlas a pedir a Estados Unidos puede resultar oneroso.

  De Estados Unidos se ha mencionado que productores han venido a buscar abejas para mejorar la producción a nivel continental. En cuanto al beneficio económico de la producción de miel para una familia, Soto Flores reconoció que se necesita mucha producción para poder “vivir de la miel” por lo que podría no ser la primera opción de un agricultor. A esto se agrega la competencia en el mercado de producto que no necesariamente es natural. El consumidor debe cuidarse de la miel alterada. Esta usualmente es miel a la que se ha añadido un tipo de aceite que permite aumentar la cantidad sin aparente cambio en el aspecto de la miel. Un paladar experto siempre notará la diferencia pero para el consumidor común, a veces la sola diferencia en precio puede ser considerable ya que la miel pura cuesta más. Otras maneras de detectar miel alterada es probar su consistencia. Por ejemplo si vierte una gota de miel en su dedo y permanece ahí, es pura, al igual si intenta mezclarla con agua, no se mezcla de inmediato. las otras se regarán con facilidad y mezclarán de inmediato. Así puede saber si su miel es verdadera.

  En cuanto a Soto Flores, celebra talleres para grupos de cinco a quince personas. El 18 de marzo iniciará el próximo taller por lo que si desea más información puede llamar al 787-310-0112.

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